El topo centra su historia en los años 70, en los momentos más álgidos de la guerra fría. Un estrepitoso fracaso de una misión especial en Hungría provoca que Control (el gran jefe de os espias de la City) dimita de su cargo y en su caida arrastra a uno de los espias más famosos de los servicios británicos y que no es Bond, James Bond. Hablamos del agente George Smiley.Poco después tras la muerte de Control, le piden a Smiley que averigue quién es el topo infiltrado en los servicios de espionaje británicos. Smiley descubrirá quién es el topo... pero también toda una serie de historias de traición y mentiras en aras de intereses propios, personales, profesionales y por razones de estado.
Brillantes las interpretaciones de Gary Oldman como Smiley, (claro que no recuerdo ninguna de sus interpretaciones como mala...Dracula, Sirius Black,...), de Colin Firth como el agente Bill Haydon, (de nuevo declaro mi amor por Colin...) y John Hurt como Control (impecable como siempre y desde siempre... y si no repasad su curriculum empezando por El Expreso de Medianoche). El resto del elenco les acompaña sin desmerecer el trabajo del trio protagonista bien dirigidos por Tomas Alfredson.
La historia está bien contada. Los flashback no desvirtuan el sentido del relato. Pero es lenta. Una verdadera lástima. No pido el ritmo que imprimiría Hollywood a lo Misión Imposible...no, en absoluto! Pero un poco más de tensión en el desarrollo argumental, si. Un film muy británico en todo el sentido y aspectos de la palabra.

La historia? Un actor en la cima del éxito allá por los 1927 que ve como la aparición del cine sonoro da al traste con su vida de galán egoísta y egocéntrico.

Peppy Miller (Bérénice Bejo, esposa de Hanavicius, para quienes gusten de los cotilleos...) es la joven aspirante a actriz que, como Debbie Reynolds en Cantando bajo la lluvia, lo hace todo bien y consigue ser una gran estrella mientras su admirado George Valentin acaba entre cenizas...
Extraordinaria la interpretación, en ocasiones improvisada como solo los grandes pueden hacerlo, John Goodman (más delgado que nunca...para los que gusten de cotilleos...), como el productor sin escrúpulos (seguro Eli?) que se adapta del cine mudo (o silente como lo llaman ahora en los foros cinematográficos más especializados...) al sonoro sin mirar atrás (... seguro, Eli?).
